Para quienes disfrutan de tomar un buen vino en casa de vez en cuando, se ha creado Pivot de Coravin, un nuevo sistema para preservar el vino abierto hasta cuatro semanas. El sistema Coravin que en principio estaba diseñado para el sector profesional, ahora está disponible para uso doméstico a un precio más económico.

Hace unos años apareció en el mercado un dispositivo que permitía servir el vino de una botella sin necesidad de descorcharla, se trata Coravin, un sistema de preservación de vino ideado para que esas botellas de buenos vinos que están abiertas y no se van a consumir en un breve espacio de tiempo, empiecen a oxidarse y, en consecuencia, a perder sus cualidades organolépticas.

El sistema Coravin estaba pensado para bodegas, enotecas, restaurante y para amantes de los grandes vinos. Aseguran que con él (hay varios modelos) se puede servir una copa de un vino excelente y no volver a tomar otra copa en años, porque al no retirar el corcho e insertar un gas tras servir la bebida, la botella queda prácticamente intacta y su contenido evoluciona en ella normalmente.

Pues bien, hace unas semanas se ha lanzado Pivot de Coravin, el nuevo sistema para preservar el vino abierto en casa, en este caso, el sistema de preservación de vino sí requiere que la botella se abra, es decir, que se descorche, y se cierra con un tapón especial que se debe colocar inmediatamente después de abrirla, y que tiene la funcionalidad de permitir introducir el gas argón a través de Pivot, y de dejar la botella cerrada una vez que se ha realizado este paso para la preservación.
El gas argón lo que hace es que no entre oxígeno en la botella, que es lo que haría que el vino empezara a perder cualidades, pero, claro, aunque sea durante unos pocos segundos, cuando se descorcha la botella y se coloca Pivot, hay un mínimo contacto del vino con el oxígeno, por lo que este nuevo sistema para la preservación de una botella empezada, otorga una vida de unas cuatro semanas.

Mientras que la botella de vino deberá conservarse horizontalmente en la nevera. Aseguran que con este sistema, un buen vino que se descorche en casa puede estar como el primer día hasta cuatro semanas.